¿UN
VIERNES, FIN DE SEMANA?
Muchos jóvenes a
mi edad piensan que un viernes empieza el fin de semana,
disfrutar el viernes por la noche para bailar,
celebrar alguna festividad o asistir a grupos de reunión;
sin embargo en el caso de los que trabajamos como mozos,
este día solo es el inicio de la jornada laboral,
ya que el sábado también se labora.
disfrutar el viernes por la noche para bailar,
celebrar alguna festividad o asistir a grupos de reunión;
sin embargo en el caso de los que trabajamos como mozos,
este día solo es el inicio de la jornada laboral,
ya que el sábado también se labora.
En clases de
taller de redacción, esperando que el reloj avance más rápido
Un
viernes no común, no natural, simplemente porque yo, Scott Aroni Huacasi no soy
una persona natural ni común ni silvestre.
Quinta
vez que el sol no ve despertarme, quinta vez que el sonido abrupto de mí
despertador suena y alborota el soñar ideal de mis sentimientos; una vez más
que el agua helada de la ducha; enfría mis ideas, mis pensamientos, mis huesos
y mis emociones. Levantarse cuando el dormitorio esta desordenado, levantarse
sin poder visualizar bien los objetos, levantarse sin poder despegarse de la
cama, del cuarto, del acogedor sueño que cobija mis recuerdos.
Despegarse
de calor hogareño y enrumbarse hacia el aprendizaje de nuevos conocimientos,
despegarse de los problemas para sonreír con los amigos y compañeros,
despegarse de la flojera para poder emprender nuestros objetivos.
Tomar un
colectivo para ganar tiempo y llegar a la hora a la universidad, muchos pasan
llenos, varios minutos esperando y deseando que pase uno vacío para poder ganar
tiempo; sin embargo pocos días la suerte está a favor, llegar al Avelino y
seguir congelándose es imborrable para el cuerpo, ahora empieza un nuevo
comienzo, esperar que el carro pase vacío y rápido, son dos las opciones, la
“d” verde o la “d” roja, la primera pasa continuamente pero demora mucho en el
destino, la segunda va más rápida, pero siempre suele demorar en el tiempo,
espacio y en la tolerancia.
Una vez
asentado en el autobús empieza una nueva guerra, lidiar por el espacio y estar
cómodo al sostenerse en la varilla, lidiar con el asiento pequeño e incómodo
que deforma nuestra columna, luchar contra los malos olores y sobre todo velar
por no golpearse la cabeza ya que este minibús dificulta el crecimiento físico
de las personas.
Ahora
tenemos que deslizar los pies de la manera más rápida posible para llegar a tiempo,
para calentar el cuerpo y olvidarse del frio intenso que azota este invierno. A
veces llego y entro con normalidad porque estoy en tiempo real a ora, hay otras
ocasiones que tenemos que ver la clase y tratar de escucharla desde la pequeña
ventana que permite ver el desarrollo natural de clases entre profesor y
universitarios, escuchar por la rendijilla y soñar no escuchar decir “TAREA”
pensar en lo pesaroso y aburrido que será el hacerla, y hay veces en que
interrumpidos de manera imprevista e intempestiva el dictado de clases del
profesor, hay algunos que te dejan ingresar amablemente, hay otros que se hacen
los locos y no escuchan el tocado de la puerta y lo peor estos últimos te dejan
pasar pero con una mirada y expresión de “ES HORA DE VENIR, MEJOR NO VENGO”
Viernes,
la primera hora TALLER DE REDACCION, tratar de lidiar por no cometer errores a
la hora de redactar algún artículo, poliedro o crónica, pues tilde y una mala
pronunciación te expones a hacer el ridículo frente a tus demás compañeros,
además de ser expuesto a una no intervención lo que imposibilita que aumentes
puntos extras para luchar por un 12 y no ser desaprobado.
A las
11:00 horas me da hambre, recién desayuno a esa hora, voy al quisco blanco ya
reconocido del señor conserje Sr. Patricio, quien ya sabe lo que pido: “Un café
y una empanada de queso”, casi siempre no hay empanada de queso porque siempre
compra 2 o 3 para venderla, entonces
pido un sanguche de saltado que por lo normal calma mi hambre, de aperitivo me
pido un triángulo de D’Onofrio que aumenta las ganas y energía de seguir
aprendiendo
La
segunda hora más que un curso es una detracción, bonita y anecdótica,
PRODUCCION FOTOGRAFICA, este curso permite descubrir los detalles de una imagen
y saber utilizarla al contexto requerido, el profesor no es muy dinámico por
ello siempre suelo dormirme en esas dos horas, en aquel instante me someto a
las fotos somnolientas publicada en Facebook, me someto a burlas y memes de
sueños interminables.
El último
curso del día es un curso demasiado importante, DESARROLLO ORGANIZACIONAL, me
permite estar inmerso en la universidad y en mi trabajo, permite desarrollar
habilidades para mejor un clima optimo en al ámbito laboral; con este curso
termina el ciclo semanal de estudio, muchas veces con full tarea y pocas con
poca o nada de tareas.
¡Final de
clases! ¡A disfrutar el poco fin de semana!
Ahora ya
no solo el frio se empecina en molestar; sino que ahora se le une el sol y sus
rayos ardientes que penetran mi piel y provocan un fastidio en mí que hace
que me descanse con lo que se me
presenta en el camino. Caminar hacia el paradero, acompañado de la china
“Yamileth Zapana” quien me cuenta todas sus aventurillas y se hace más ameno
nuestro camino, pero hablar de sus aventuras es tema de otra crónica. Hay veces
en que nos vamos ella y yo, solos pero no por algo en especial; sino por una
amistad fuerte que nos vincula, pero hay otras ocasiones en las que viene su
chino a recogerla, allí empieza un trajín angustioso por el simple y sencillo
hecho de que no hay la misma confianza, caminar por detrás de ellos y conversar
de temas sin sentido y un tanto aburridos.
Una vez
que llagamos al paradero termina la diversión o angustia, cada uno en su
paradero para encontrar y rogar que su bus este vacío para poder descansar
después del largo día hecho. Subir al bus y tratar de conseguir un asiento
vacío en la parte de atrás para no tener que levantarse cuando un persona de
tercera edad o señora con hijos nos quiten la posadera de nuestro esmero
obtenido, tratar que ese asiento este muy alejado del sol para que no nos
caliente la mente el genio ni el cuerpo.
Los
aproximadamente 45 min que demora en el trayecto el bus es muy aburrido, a
veces suelo encontrarme con amigos de la promoción del colegio, lo cual permite
que en transcurso sea más entretenido y vivencial, en su defecto viajar solos
teniendo que soportar el ambiente caliente cuando se llena el bus, el calor
corporal impiden la respiración natural y perturban nuestro olfato. El sueño
que conciliamos en base a esta calor corporal a veces posibilita que llegue
súper cansado a mi cuarto y en su defecto posibilita la remota idea que me pase
de mi destino por el sueño adquirido en el trayecto del viaje.
Ahora
apenas piso tierra, tengo que volar hacia el restaurante para conseguir un
almuerzo decente, la mayoría de veces no lo encuentro porque ya es muy tarde,
hay ocasiones en que los platos son tan agradables y se quedan, aquellos días
soy muy feliz porque pueda comer en calma y un ambiente calmado como mi cuarto,
viendo televisión y entreteniéndome con programas basura, enterándome cosas de
farándula y deporte.
Toda la
tarde me la pasó viendo programas de televisión, observando realitis de
competencia que son mi debilidad y defecto. Una vez que termina mi
entretenimiento, aproximadamente a las 20: 30 horas recién me preocupo por la
tarea que dejaron en los cursos ya mencionados.
Suelo
terminar a las 00:00 horas del sábado, muchos se preguntan qué porque hago las
tareas el mismo viernes, simple, el sábado trabajo hasta muy tarde y el domingo
salgo a distraerme además de limpiar mi cuarto, lavar ropa y asearme, jajajaja,
bonita semana la mía.




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